Consejos en la cocina


Consejos en la cocinaEs importante el lavado de las manos antes y después de manejar los huevos en la cocina, ya que así se eliminan los microorganismos que pueden ser una fuente de contaminación de los alimentos frescos. A continuación se detallan una serie de consejos útiles para un buen manejo del huevo en las cocinas domésticas:

1. Verificar la fecha de consumo preferente de los huevos que viene en el envase.

2. No dejar los huevos ni los alimentos que contengan huevo más de dos horas a temperatura ambiente para evitar condensaciones de agua en la cáscara y la contaminación por microorganismos.

3. Se pueden lavar los huevos con agua tibia en el momento antes de su utilización.

4. Coger del frigorífico solamente los huevos estrictamente necesarios para el plato que
vayamos a preparar, y guardar lo antes posible los huevos que no se vayan a utilizar.

5. Si los huevos tienen la cáscara algo sucia, fisurada o están cercanos a la fecha de
consumo preferente, es mejor destinarlos para el cocinado de alimentos a altas
temperaturas. Para huevos frescos y sin defectos, se pueden destinar al cocinado a
menor temperatura.

6. Todos los utensilios utilizados en la manipulación de los huevos, han de estar limpios antes y después del uso, y no han de utilizarse en la manipulación de los alimentos una vez cocinados, además no han de estar deteriorados.

7. Cascar el huevo en una superficie distinta al utensilio destinado al batido del mismo, así como evitar que contengan otros alimentos.

8. Los alimentos preparados con huevo, se han de mantener en refrigeración, separados
de los alimentos crudos para evitar el desarrollo microbiano y posibles contaminaciones cruzadas.

9. En restauración colectiva sólo esta permitido el uso de huevo fresco, si durante la
elaboración de los distintos platos se garantiza que se van a alcanzar 75ºC en el interior
del alimento. En caso contrario se emplearán ovoproductos. Además los productos
elaborados con huevo fresco, se han de consumir en las 24 horas posteriores al proceso
de elaboración, conservando a una temperatura de 8ºC máximo. Para platos con una
duración mayor de 24 horas, se deben conservar a una temperatura inferior a 4ºC.
También se puede conservar en caliente a una temperatura que sea superior a 65ºC